“Usar a niños como guainos está naturalizado”, afirma ministro
El Ministerio de la Niñez exige una investigación a los padres, organizadores y propietarios de los caballos tras el fallecimiento de un niño de 8 años en una carrera clandestina en Caaguazú.
El Ministerio de la Niñez y la Adolescencia (MINNA) solicitó una investigación exhaustiva para que no quede impune la muerte de un niño de 8 años, quien falleció tras ser pisado por un caballo durante una carrera clandestina disputada el pasado fin de semana en el hipódromo San Isidro, en el distrito de Cecilio Báez, departamento de Caaguazú.
Contenido
- El Ministerio de la Niñez exige una investigación a los padres, organizadores y propietarios de los caballos tras el fallecimiento de un niño de 8 años en una carrera clandestina en Caaguazú.
- El trabajo de “guaino” figura entre las peores formas de trabajo infantil
- Investigan a padres, organizadores y dueños de los animales
- Los padres ocultaron inicialmente lo ocurrido
- Padres serán imputados
El ministro Walter Gutiérrez lamentó el hecho y denunció que el uso de menores de edad como “guainos” (niños jinetes) en competencias de caballos sigue siendo una práctica normalizada en varias zonas del interior del país.
“La utilización de niños como guainos para carreras de caballos está naturalizada en el interior porque son más livianos y ayudan a que los caballos no pierdan velocidad. Es terrible. Incluso los propios padres estaban ocultando esta situación después de lo ocurrido”, expresó en entrevista con radio Monumental.
El trabajo de “guaino” figura entre las peores formas de trabajo infantil
Gutiérrez recordó que desempeñarse como guaino o realizar labores con ganado mayor integra la lista de las 20 peores formas de trabajo infantil, debido al alto riesgo que representa para la vida y la integridad de los menores.
Asimismo, comparó esta práctica con otras formas de explotación infantil que persisten en Paraguay, como el criadazgo, el trabajo en olerías, vertederos y la explotación de niños en las calles.
“Son prácticas que se terminan normalizando, al igual que el criadazgo y otras formas de explotación infantil”, afirmó.
Investigan a padres, organizadores y dueños de los animales
Como medida inmediata, el ministro ordenó al Viceministerio de la Niñez intervenir en el entorno familiar del menor, ya que existirían otros niños viviendo con los mismos padres.
Además, pidió que la investigación alcance a todos los responsables del hecho.
“Debe esclarecerse la responsabilidad de los padres, de quienes organizaron el evento —que aparentemente era clandestino— y de los propietarios de los caballos. Todos los involucrados deben recibir sanciones ejemplares”, sostuvo.
Los padres ocultaron inicialmente lo ocurrido
La fiscal Lourdes Soto reveló que fue convocada por una pediatra del Hospital de Coronel Oviedo debido a que los padres del menor se negaban a explicar cómo se habían producido las lesiones.
Tras insistir en el interrogatorio, el padre terminó confesando que el niño participó como guaino en una carrera que, según dijo, era de beneficencia.
De acuerdo con el relato, al finalizar la competencia el caballo que montaba el menor retrocedió y chocó contra otro equino. Como consecuencia del impacto, el niño cayó al suelo y uno de los animales le pisó la cabeza, provocándole heridas fatales.
Padres serán imputados
La fiscal confirmó que imputará a los padres por el presunto hecho de incumplimiento del deber legal de cuidado.
Además, adelantó que si durante la investigación se comprueba que el menor participaba de manera habitual en carreras con apuestas o que existía un beneficio económico derivado de su participación, podría ampliarse la causa por un presunto caso de explotación infantil.
Las autoridades continúan recabando evidencias para determinar el grado de responsabilidad de todas las personas involucradas en la organización de la carrera clandestina.