Paraguay busca blindar por cinco años los ingresos de la binacional
El Gobierno negocia con Brasil una tarifa de energía de largo plazo para Itaipú, con el objetivo de garantizar recursos para obras, programas sociales e inversiones. El acuerdo vigente vence a finales de 2026 y la discusión se perfila como una de las negociaciones económicas más importantes de los próximos meses.
La próxima gran pulseada económica entre Paraguay y Brasil ya tiene fecha de inicio. Con el actual acuerdo tarifario de Itaipú próximo a expirar el 31 de diciembre de 2026, el Gobierno paraguayo busca cerrar un nuevo entendimiento que fije el precio de la energía por un período de entre tres y cinco años, dejando atrás el esquema de negociaciones anuales y asegurando previsibilidad para las finanzas públicas.
La estrategia apunta a preservar una fuente clave de recursos que en los últimos años permitió financiar infraestructura vial, programas sociales, equipamientos para seguridad, salud y obras de desarrollo en todo el país. La administración de Santiago Peña considera que un acuerdo plurianual otorgaría estabilidad para planificar inversiones y evitar la incertidumbre que generan las renegociaciones permanentes.
Actualmente, la tarifa de Itaipú se encuentra en USD 19,28 por kW/mes, valor establecido en el acuerdo firmado entre Paraguay y Brasil para el período 2024-2026. Ese entendimiento elevó los ingresos de la binacional y permitió proyectar para Paraguay alrededor de USD 1.250 millones anuales entre royalties, compensaciones, utilidades e inversión social.
Sin embargo, el escenario para 2027 aparece más complejo. Mientras Paraguay busca sostener una tarifa que continúe generando recursos extraordinarios, en Brasil crecen las presiones para reducir el costo de la energía y acercarlo a los niveles técnicos previstos en el Anexo C del Tratado. Algunos analistas incluso consideran difícil mantener el valor actual y anticipan una negociación que podría derivar en una cifra intermedia.
Desde la dirección paraguaya de Itaipú aclararon que no existe hasta el momento una propuesta oficial brasileña para reducir la tarifa a USD 15 por kW/mes, aunque admiten que las conversaciones formales cobrarán intensidad una vez concluidos los procesos electorales en ambos países. La expectativa es alcanzar una definición hacia noviembre, antes del inicio del nuevo ejercicio.
La discusión excede el valor de la tarifa. También forma parte de la revisión de las condiciones económicas de Itaipú tras el pago de la deuda histórica de la central y se vincula directamente con el futuro del Anexo C del Tratado. Para Paraguay, el desafío consiste en equilibrar dos objetivos estratégicos: maximizar los ingresos que genera la venta de energía excedente y, al mismo tiempo, preparar el terreno para un escenario en el que el consumo interno absorba cada vez más potencia de la hidroeléctrica.
La negociación definirá no solo cuánto costará la energía de Itaipú a partir de 2027, sino también el volumen de recursos con que contará el Estado para sostener inversiones en los próximos años. En términos económicos y políticos, se trata de una de las decisiones más relevantes de la agenda bilateral entre Paraguay y Brasil.
Fuente El Nacional