Chile: devastador aluvión en Las Condes deja seis heridos y cerca de 2.000 viviendas dañadas
El fenómeno arrasó calles, arrastró vehículos y anegó alrededor de 200 hectáreas en la comuna de Las Condes, en Santiago de Chile. Más de 1.000 personas necesitaron asistencia de los equipos de rescate y las clases fueron suspendidas.
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Un devastador aluvión azotó la comuna de Las Condes, en la zona precordillerana de Santiago de Chile, dejando un saldo de seis personas heridas, cerca de 2.000 viviendas con daños y extensas áreas inundadas. El fenómeno arrastró automóviles, piedras, barro y árboles, además de provocar graves daños en calles, centros de salud y establecimientos educativos.
De acuerdo con el balance del Comité de Gestión del Riesgo de Desastres (Cogrid), unas 1.960 viviendas sufrieron daños menores y otras 55 registraron afectaciones de mayor consideración. Asimismo, alrededor de 200 hectáreas quedaron anegadas como consecuencia de la violenta corriente de agua y sedimentos.
El delegado presidencial, Germán Codina, indicó que las autoridades continúan recopilando información para determinar si existen más personas lesionadas. Entre los heridos se encuentra un bebé de un año que sufrió una fractura.
En medio de la emergencia, también se reportó la detención de un hombre de nacionalidad venezolana, quien habría sido sorprendido mientras cometía robos en el sector de San Carlos de Apoquindo, según informó la autoridad.
Decretan zona de catástrofe y despliegan equipos de rescate
Tras la magnitud de los daños, el Gobierno chileno decretó zona de catástrofe. Brigadas municipales, Bomberos, Carabineros y efectivos del Ejército trabajan en las tareas de limpieza, rescate y despeje de las calles, muchas de ellas cubiertas por barro, piedras y vehículos destruidos.
El comandante del Cuerpo de Bomberos de Santiago, Giorgio Tromben, confirmó que al menos 1.000 personas necesitaron asistencia de los equipos de emergencia.
Por su parte, el director nacional del Servicio Nacional de Geología y Minería (Sernageomin), Mauricio Lorca, explicó que el episodio corresponde a una inundación repentina, conocida como flash flood, caracterizada por el desplazamiento súbito de grandes cantidades de agua y sedimentos en un corto periodo.
Sobre las posibles causas, Codina señaló que una de las hipótesis apunta a la obstrucción de un canal subterráneo utilizado habitualmente para evacuar el agua que desciende por la quebrada.
El biministro de Obras Públicas y Transportes, Louis de Grange, afirmó que la situación se encontraba bajo control y expresó su expectativa de que durante el fin de semana estuviera despejada prácticamente la totalidad de los caminos y restablecidos los servicios básicos.
Según explicó el funcionario, en la zona se habían acumulado 144 milímetros de lluvia. Sin embargo, el aluvión se produjo al día siguiente de las precipitaciones más intensas, cuando cayeron aproximadamente 15 milímetros en pocos minutos, una circunstancia que, según indicó, dificulta la predicción de este tipo de fenómenos.
Vecinos relatan momentos de terror
Los habitantes y trabajadores de Las Condes describieron escenas de desesperación ante la fuerza del agua, que avanzó en cuestión de minutos y también afectó una clínica y dos centros educativos.
Un trabajador que participaba en la remodelación de una clínica relató que la corriente comenzó a arrastrar vehículos y que los niveles subterráneos quedaron completamente cubiertos de lodo, piedras y barro.
Además, cuestionó la falta de advertencias previas ante la magnitud del fenómeno. “Alerta no recibimos nada, ninguna, cero alerta”, manifestó, según declaraciones recogidas por medios chilenos.
Una estudiante también expresó su sorpresa ante lo ocurrido. Contó que regresaba de la universidad cuando escuchó la intensa lluvia, pero nunca imaginó que el agua alcanzaría semejante nivel. “Nunca había visto esto en mi vida”, afirmó.
Otros vecinos señalaron que quedaron sin electricidad y con dificultades para comunicarse debido a los cortes de los servicios.
Una de las afectadas recordó que el cielo se oscureció repentinamente y que, poco después, escucharon un estruendo similar al de una ola gigante. Según su testimonio, automóviles, autobuses y camionetas descendían arrastrados por la corriente.
Otro residente describió las precipitaciones como una descarga intensa de agua que duró entre 15 y 20 minutos, suficiente para desencadenar una situación de extrema peligrosidad.
El dramático rescate de los pasajeros de un autobús
Una de las imágenes más impactantes de la emergencia fue la de un autobús arrastrado por la corriente, cuyos pasajeros quedaron atrapados mientras el agua ingresaba al vehículo.
Una mujer que viajaba en la unidad relató que la fuerza del agua los sorprendió sin darles tiempo para descender. El autobús comenzó a desplazarse hacia atrás y terminó inundado, por lo que los ocupantes tuvieron que dirigirse hacia la parte posterior y utilizar la salida de emergencia para ponerse a salvo.
Otro pasajero, identificado como Joaquín, explicó que el vehículo fue arrastrado durante varias cuadras junto con árboles y postes. Finalmente, cuando el autobús se detuvo, logró escapar a través de una ventana.
Algunos de los ocupantes incluso tuvieron que subir al techo para evitar quedar bajo el agua y pedir ayuda a gritos mientras la corriente continuaba desplazando el vehículo.
Los pasajeros describieron momentos de pánico, con personas llorando, gritando y sufriendo golpes y cortes. Pese a la violencia del episodio, señalaron que las lesiones registradas entre quienes viajaban en el autobús no habrían sido de gravedad.
La emergencia dejó en evidencia la fuerza destructiva del aluvión y los enormes desafíos que enfrentan los equipos de rescate y las autoridades para recuperar la normalidad en una de las comunas afecta
das de la capital chilena.