Hugo Javier sigue grave y las próximas 72 horas serán claves
El exgobernador de Central Hugo Javier González superó la intervención quirúrgica de urgencia a la que fue sometido este lunes en el Hospital Nacional de Itauguá, pero continúa en estado grave, intubado, bajo coma inducido y con pronóstico reservado.
La cirugía culminó alrededor de las 14:30 y fue considerada exitosa por el equipo médico. Durante el procedimiento se le colocó un catéter ventricular externo, un dispositivo que permite controlar la presión intracraneal y, cuando resulta necesario, drenar líquido cefalorraquídeo para disminuir la presión ejercida sobre el cerebro.
Tras abandonar el quirófano, González fue nuevamente trasladado al área de cuidados intensivos del Hospital Nacional, donde permanece conectado a asistencia respiratoria mecánica y sometido a un monitoreo permanente. Si bien actualmente se encuentra estable en términos hemodinámicos, su condición general continúa siendo grave y el pronóstico se mantiene reservado.
El objetivo inmediato de los especialistas es mantener controlada la presión dentro del cráneo y observar cómo responde el cerebro durante las próximas horas. Los resultados de ese monitoreo serán determinantes para establecer si el tratamiento actual resulta suficiente o si será necesario realizar algún otro procedimiento.
Precisamente las características de estas lesiones llevaron a los especialistas del Hospital Nacional a mantener cautela respecto de la explicación inicial de que el episodio se habría originado exclusivamente en un accidente cerebrovascular.
Durante las primeras horas de este lunes se manejó como principal hipótesis que González había sufrido un ACV, perdió el conocimiento y posteriormente se golpeó al caer. Sin embargo, las evaluaciones posteriores realizadas en Itauguá mostraron lesiones compatibles claramente con un traumatismo craneoencefálico y abrieron interrogantes respecto de cómo se produjo.
El equipo médico todavía no establece de manera definitiva qué ocurrió primero. Una posibilidad es que haya existido algún episodio cerebrovascular que provocara la pérdida de conocimiento y la posterior caída. Otra es que el cuadro neurológico sea consecuencia directa de un traumatismo. Por ese motivo, los profesionales consideran prematuro cerrar definitivamente cualquiera de las hipótesis hasta completar los estudios y observar su evolución.
La emergencia comenzó cerca de las 23:00 del domingo, cuando González fue encontrado tendido en el interior del sector sanitario de su lugar de reclusión en la Unidad Penitenciaria Industrial Esperanza. Fue trasladado inicialmente al Hospital General de Barrio Obrero en muy mal estado general, inconsciente y con lesiones visibles en el rostro.
Ya en el centro asistencial presentó convulsiones y dificultades respiratorias. Los médicos controlaron los episodios convulsivos mediante medicación y, debido al deterioro de su mecánica respiratoria y de su nivel de conciencia, procedieron a sedarlo, intubarlo y conectarlo a asistencia respiratoria mecánica.
Una tomografía realizada durante las primeras atenciones reveló lesiones intracraneales y una posible fractura en la zona orbital. Ante la necesidad de terapia intensiva y atención neuroquirúrgica de mayor complejidad, durante la mañana de este lunes se dispuso su traslado en una ambulancia de terapia intensiva hasta el Hospital Nacional de Itauguá.
Una vez en Itauguá ingresó directamente a cuidados intensivos y fue evaluado por especialistas. La gravedad de las lesiones llevó posteriormente a la decisión de intervenirlo quirúrgicamente para colocar el catéter que permitirá controlar de manera continua la presión intracraneal.
Aunque la cirugía concluyó satisfactoriamente y el paciente permanece estable, los médicos insisten en que esto no significa que haya desaparecido el riesgo. La prioridad continúa siendo preservar su vida y evitar un aumento de la presión dentro del cráneo, debido a que una alteración importante podría provocar nuevas lesiones neurológicas e incluso comprometer aún más su condición.
Por esa razón, las próximas 48 a 72 horas serán determinantes. Durante ese periodo se evaluará la respuesta neurológica, la presión intracraneal y los resultados de nuevos estudios de imágenes antes de establecer un pronóstico más preciso o determinar eventuales secuelas.
Paralelamente al tratamiento médico, continúa abierta la investigación para establecer qué ocurrió dentro del penal. La Fiscalía comenzó a recoger declaraciones, informes médicos y registros de cámaras de seguridad. También deberá analizarse el testimonio de una persona que habría estado con González momentos antes de que fuera encontrado en el suelo.
La Justicia dispuso además que un médico forense examine al exgobernador y elabore un informe sobre las lesiones que presenta, elemento que podría contribuir a determinar si estas son compatibles con una caída o si existe algún otro mecanismo que pueda explicarlas.
González se encontraba recluido en la Unidad Penitenciaria Industrial Esperanza cumpliendo una condena de 10 años de prisión por hechos de corrupción durante su administración al frente de la Gobernación de Central.
Al cierre de esta edición, su situación médica permanece sin cambios sustanciales después de la cirugía: estable dentro de la gravedad, intubado, bajo coma inducido, internado en terapia intensiva y con pronóstico reservado. La evolución que registre durante las próximas 48 a 72 horas será fundamental para conocer el alcance real de las lesiones cerebrales y determinar los siguientes pasos de su tratamiento.
Vía El Nacional