A 86 años de la tragedia aérea que acabó con la vida del mariscal José Félix Estigarribia
Este 7 de septiembre se cumplen 86 años de uno de los episodios más trágicos de la historia política y militar del Paraguay: el accidente aéreo que en 1940 provocó la muerte del entonces presidente de la República y conductor del Ejército paraguayo durante la Guerra del Chaco, general José Félix Estigarribia.
La tragedia ocurrió cuando Estigarribia viajaba acompañado de su esposa, Julia Miranda Cueto, primera dama de la Nación, a bordo de un avión Potez. La aeronave era pilotada por el mayor Carmelo Peralta y había remontado vuelo aproximadamente a las 11:10 de aquella mañana.
Las condiciones de visibilidad eran consideradas buenas, aunque una ligera neblina cubría parte del terreno. El vuelo, que debía desarrollarse con normalidad, comenzó a generar preocupación cuando transcurrió aproximadamente una hora y media sin que la aeronave llegara a destino ni se tuvieran noticias de sus ocupantes.
Ante la falta de información, la Dirección de Aeronáutica ordenó la movilización de los aviones disponibles para iniciar la búsqueda. En un primer momento se manejaba la posibilidad de que el Potez hubiera realizado un aterrizaje forzoso, pero los primeros operativos no permitieron localizarlo.
Posteriormente, una aeronave del Correo Aéreo Militar, que llevaba como observador al capitán Enrique Déntice, sobrevoló la zona y logró divisar, a pocos kilómetros de la localidad de Altos, los restos de un avión siniestrado. Tras regresar, informó a las autoridades que todo indicaba que se trataba de la aeronave en la que viajaba el mandatario.
Los ministros del Interior y de Guerra y Marina se trasladaron inmediatamente hasta el lugar del accidente. Allí se confirmó la dimensión de la tragedia: Estigarribia, su esposa Julia Miranda Cueto y el piloto de la aeronave habían perdido la vida.
La noticia sacudió al Paraguay. Estigarribia no era solamente el jefe de Estado en ejercicio, sino una de las figuras centrales de la historia paraguaya del siglo XX. Su nombre había quedado estrechamente vinculado a la Guerra del Chaco, conflicto librado contra Bolivia entre 1932 y 1935, durante el cual tuvo a su cargo la conducción del Ejército paraguayo.
Su desempeño militar lo convirtió en una figura de enorme gravitación nacional. Años después del final de la contienda chaqueña llegó a la Presidencia de la República, cargo que ejercía cuando ocurrió el accidente del 7 de septiembre de 1940.
La tragedia ocurrió cuando Estigarribia viajaba acompañado de su esposa, Julia Miranda Cueto, primera dama de la Nación, a bordo de un avión Potez. La aeronave era pilotada por el mayor Carmelo Peralta y había remontado vuelo aproximadamente a las 11:10 de aquella mañana.
Las condiciones de visibilidad eran consideradas buenas, aunque una ligera neblina cubría parte del terreno. El vuelo, que debía desarrollarse con normalidad, comenzó a generar preocupación cuando transcurrió aproximadamente una hora y media sin que la aeronave llegara a destino ni se tuvieran noticias de sus ocupantes.
Ante la falta de información, la Dirección de Aeronáutica ordenó la movilización de los aviones disponibles para iniciar la búsqueda. En un primer momento se manejaba la posibilidad de que el Potez hubiera realizado un aterrizaje forzoso, pero los primeros operativos no permitieron localizarlo.
Posteriormente, una aeronave del Correo Aéreo Militar, que llevaba como observador al capitán Enrique Déntice, sobrevoló la zona y logró divisar, a pocos kilómetros de la localidad de Altos, los restos de un avión siniestrado. Tras regresar, informó a las autoridades que todo indicaba que se trataba de la aeronave en la que viajaba el mandatario.
Los ministros del Interior y de Guerra y Marina se trasladaron inmediatamente hasta el lugar del accidente. Allí se confirmó la dimensión de la tragedia: Estigarribia, su esposa Julia Miranda Cueto y el piloto de la aeronave habían perdido la vida.
La noticia sacudió al Paraguay. Estigarribia no era solamente el jefe de Estado en ejercicio, sino una de las figuras centrales de la historia paraguaya del siglo XX. Su nombre había quedado estrechamente vinculado a la Guerra del Chaco, conflicto librado contra Bolivia entre 1932 y 1935, durante el cual tuvo a su cargo la conducción del Ejército paraguayo.
Su desempeño militar lo convirtió en una figura de enorme gravitación nacional. Años después del final de la contienda chaqueña llegó a la Presidencia de la República, cargo que ejercía cuando ocurrió el accidente del 7 de septiembre de 1940.
Tras confirmarse su fallecimiento, sus restos fueron trasladados para recibir los honores correspondientes y fueron velados en el Salón Independencia del Palacio Nacional. La despedida adquirió una dimensión pocas veces registrada hasta entonces en el país.
Estigarribia fue ascendido de manera póstuma al grado de Mariscal, máximo reconocimiento militar que terminó de consolidar el lugar que ya ocupaba en la historia paraguaya.
Sus exequias fueron consideradas entre las más multitudinarias realizadas en Paraguay, con una masiva expresión de duelo por la muerte del mandatario y jefe militar que había comandado a las fuerzas nacionales durante uno de los capítulos decisivos de la historia del país.
A 86 años de aquel 7 de septiembre de 1940, la fecha permanece marcada en el calendario histórico paraguayo. El accidente ocurrido en las cercanías de Altos terminó abruptamente con la vida de José Félix Estigarribia cuando se encontraba al frente de la Presidencia y convirtió aquella jornada en uno de los episodios más recordados de la historia nacional.
Fuente El Nacional