Israel anunció que abatió a Alí Larijani, jefe del Consejo de Seguridad y político más poderoso de Irán tras la muerte de Khamenei
El ministro de Defensa israelí confirmó la muerte del jefe del Consejo Supremo de Seguridad Nacional persa, considerado el arquitecto de la represión que dejó miles de civiles muertos. En la misma operación murió el comandante de los Basij
Israel anunció el martes que mató a Ali Larijani, secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán y una de las figuras más poderosas del régimen islámico, en un ataque aéreo nocturno sobre Teherán. En la misma operación también murió el comandante de la fuerza paramilitar Basij.
El ministro de Defensa israelí, Israel Katz, confirmó la muerte de Larijani durante una evaluación de situación realizada esta mañana. “Larijani y el comandante de los Basij fueron eliminados durante la noche y se unieron al jefe del programa de aniquilación, Khamenei, y a todos los miembros eliminados del eje del mal, en las profundidades del infierno”, dijo Katz, según su oficina.
Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) confirmaron que habían atacado a Larijani y anunciaron que en un ataque separado murió Gholamreza Soleimani, comandante de la unidad Basij durante los últimos seis años. Según las FDI, la fuerza aérea israelí, actuando sobre la base de información precisa de inteligencia militar, llevó a cabo el ataque en el corazón de la capital iraní.
Las FDI señalaron que las fuerzas Basij, bajo el mando de Soleimani, condujeron “importantes operaciones represivas” durante las protestas internas en Irán, recurriendo a “violencia extrema, arrestos masivos y el uso de la fuerza contra manifestantes civiles”.
Larijani, de 67 años, era considerado el hombre más poderoso de Irán en materia de seguridad y política exterior desde la muerte del líder supremo Ali Khamenei. Según el diario israelí Haaretz, fue ampliamente señalado como el arquitecto de la brutal represión de las protestas civiles en Irán a comienzos de este año, en la que distintas estimaciones calculan entre 7.000 y 36.500 civiles muertos, lo que llevó a Estados Unidos a imponerle sanciones personales.
Fuente Infobae
